Jorge Rey — En la esquinita abajo
El spot: En la esquinita abajo
De forma milimétrica, cada repetición del "sonsonete" se intercala en pantalla con primeros planos gráficos del tarjetón oficial de la Registraduría, guiando el ojo del ciudadano directamente hacia el recuadro de la "esquinita abajo".
El contexto
Las campañas electorales exitosas se miden por su capacidad de resiliencia ante la incertidumbre. Tras meses de recorrer intensamente el departamento de Cundinamarca —un territorio complejo compuesto por 116 municipios y 15 provincias— y liderar de forma sostenida todas las encuestas de opinión pública, la campaña de Jorge Emilio Rey enfrentó su crisis táctica más alarmante a solo un mes del día D.
Durante el sorteo oficial de posiciones en la Registraduría Nacional del Estado Civil, la campaña sufrió la mala fortuna de quedar asignada en el último lugar absoluto del tarjetón electoral (la esquina abajo), compartiendo espacio con una amplia oferta de competidores que saturaba la visual del votante.
Vender la ubicación del "último de la lista" en un tarjetón de gobernación es uno de los desafíos más complejos en la consultoría política, dado el riesgo latente de confusión, dispersión del voto o error técnico por parte del ciudadano en la urna. Esta coyuntura forzó al equipo estratégico a mutar de forma inmediata el enfoque de la campaña, volcando todos los esfuerzos hacia una estrategia de pedagogía electoral masiva, directa y de alta recordación para blindar el caudal electoral.
El origen de la estrategia
La solución no nació en un laboratorio de ideas aislado, sino del contacto directo con el territorio. En las tarimas locales, el candidato Jorge Rey comenzó a socializar de manera orgánica una anécdota personal: una lección de su profesora de escuela primaria. La maestra explicaba de forma didáctica que, si una persona repetía un concepto exactamente cinco (5) veces consecutivas incorporando un ritmo o "sonsonete" melódico, el cerebro humano lo fijaba en la memoria subconsciente para siempre.
Al observar el fervor, la conexión y la inmediata réplica que este relato generaba en los asistentes, el director audiovisual identificó una narrativa de alta efectividad probada en el terreno. Se tomó la decisión estratégica de encapsular esta historia y transformarla en la pieza audiovisual de cierre de campaña: "En la esquinita abajo".
La estructura del spot
La pieza audiovisual destaca por su rigurosa aplicación de la mnemotecnia a través de una estructura rítmica perfectamente ejecutada, construyendo una transición visual impecable que conecta la infancia del candidato con la cotidianidad del territorio:
El prólogo pedagógico: el spot inicia en un aula escolar donde una profesora introduce la regla de la repetición rítmica. Acto seguido, un niño pequeño —el hijo real del candidato, representando su infancia— sale del aula caminando con su maleta escolar mientras ejecuta el conteo inicial de cinco tiempos.
Mediante un corte de continuidad en movimiento, la escena del niño da paso a Jorge Rey en la actualidad. El candidato asume la narrativa para explicar la regla heredada de su maestra: asociar un dato aburrido con un ritmo o "sonsonete" pegajoso garantiza su recordación para siempre.






El guion huye de la rigidez institucional y traslada la regla de la repetición a situaciones reales y cotidianas a lo largo del departamento, donde cinco ciudadanos interactúan con el candidato detonando la respuesta rítmica:
- Al revisar el calendario, se asocia que la fecha de la elección (el 29 de octubre) está ubicada en la esquinita abajo.
- Una tendera local le pregunta dónde ubicar su afiche publicitario, y ella misma concluye que va en la nevera, en la esquinita abajo.
- Un votante le solicita una fotografía vertical y el encuadre se define de forma natural en la esquinita abajo.
- Mientras el candidato avanza rápidamente por la calle, un ciudadano indaga por el lugar de la próxima reunión pública, señalando al fondo, en la esquinita abajo.
- Para cerrar la regla de los cinco impactos, la pieza se traslada a una tarima masiva donde el candidato, con fervor popular, pregunta cómo van a votar el próximo 29 de octubre, cerrando con un grito de la multitud.
Y todos repiten cinco veces
El rendimiento digital
El lanzamiento y distribución digital de la pieza "En la esquinita abajo" registró métricas de tracción orgánica e interacción que consolidaron al candidato como el líder absoluto de la conversación digital en el departamento:
136.294
ciudadanos alcanzados
210.591
reproducciones totales
46.114
repeticiones voluntarias
5.021
interacciones totales
809
visitas al perfil
El récord electoral
Este blindaje pedagógico digital y territorial se materializó el día D en un récord histórico para el departamento, superando con una distancia abismal a la totalidad de los opositores:
722.842
votos · 57,31 %
- Jorge Emilio Rey Ángel (Coalición Ganadora)722.842
- Nancy Patricia Gutiérrez (Centro Democrático)135.049
- Yorly Liliana García (Pacto Histórico)84.331
El gobernador más votado en la historia de Cundinamarca y el más votado de toda Colombia en dicha jornada.
Impacto histórico
El éxito y la gran calidad de este spot ya recibieron el máximo reconocimiento de la comunicación política al ganar dos estatuillas doradas en los Napolitan Victory Awards 2024 (Mejor Spot Electoral y Mejor Campaña Audiovisual Electoral del Año).
Un ejemplo real de cómo la creatividad estratégica puede transformar la peor posición del tarjetón en un récord de votos que nadie ha podido superar.
Conclusión
El spot "En la esquinita abajo" es la prueba reina de que en la comunicación política no existen malas posiciones en un tarjetón, sino malas estrategias. Ante la peor crisis de la campaña —quedar en el último lugar del sorteo oficial de la Registraduría—, Sebastián Díaz, Director Audiovisual, demostró que la creatividad basada en la ciencia del aprendizaje puede vencer cualquier obstáculo logístico.
Esta pieza audiovisual no ganó dos premios Napolitan en 2024 por casualidad; lo hizo porque logró lo que muy pocos comerciales consiguen: que la gente se apropiara de la estrategia, la cantara en las calles y la convirtiera en cultura popular. Al unir un recuerdo humano y emotivo con un ritmo mnemotécnico impecable, la campaña blindó el voto de los ciudadanos y transformó una debilidad gráfica en un récord histórico de 722.842 votos.
"En la esquinita abajo" es un clásico inolvidable de la neuropedagogía electoral que demostró, con datos y urnas, que la creatividad estratégica es el arma más poderosa para ganar una elección.
¡Únete a la transformación de Cundinamarca!
